Estudio bíblico acerca de El destino de la restauración de la Iglesia de Jesucristo es de triunfos y glorias, por un ministro de la Iglesia del Dios vivo columna y apoyo de la verdad La Luz del Mundo hoy domingo 1 de marzo del 2026.
EN EL UMBRAL DEL CENTENARIO: El destino de la restauración de la Iglesia de Jesucristo es de triunfos y glorias
Carta Apostólica:
“Hay una promesa gloriosa, establecida en UNA PROFECÍA que se ha cumplido en muy poco tiempo: “Si hoy ves grande este pueblo, yo lo voy a multiplicar aún más” ¡y la multiplicación de este pueblo inició muy pronto!” … “¡Qué maravilla tan sorprendente! ¡Qué bendiciones tan bellas!”
Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García
14 de agosto de 2024.
Estamos en un momento histórico: el umbral del Centenario.
No celebramos solo años, celebramos la fidelidad de Dios a Su Iglesia.
La Iglesia no es un edificio.
La Iglesia no es una institución humana.
La Iglesia es el cuerpo de Cristo.
Y si somos cuerpo, tenemos:
• Una Cabeza (Cristo)
• Una dirección (El Apostolado)
• Una misión (Ser Luz del Mundo)
• Un crecimiento manifiesto en todo el mundo, cuantitativo y cualitativo
El centenario no es el final de una etapa… Es el inicio de una nueva dimensión de crecimiento.
• LA IGLESIA, COMO CUERPO DE CRISTO, HA SIDO LLAMADA A CRECER Y TRIUNFAR
Isaías 54:2-3 ; 1 Corintios 12:12-13
I. LA IGLESIA ES EL CUERPO DE CRISTO
Somos un cuerpo con muchos miembros
1 Corintios 12:12-13
Cada miembro de la Iglesia tiene una función. Nadie es innecesario. Pero también nadie es autosuficiente.
Mensajes clave:
• La unidad es vital (Efesios 4:3-4).
• Tenemos diferentes dones (Romanos 12:4-6). Úsese conforme a la medida de la fe;
• No podemos vivir alejados del Señor (Hebreos 10:24-25).
• Somos una familia espiritual (Efesios 2:19).
EL PROPÓSITO DE DIOS: EDIFICAR Y CONSOLIDAR SU OBRA EN LA TIERRA
Efesios 4:11-12 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
La Iglesia existe para:
• Perfeccionar a los santos.
• Capacitar para el trabajo o el ministerio.
• Edificar el cuerpo.
¿Y cómo crecemos?
A través de la enseñanza
2 Timoteo 3:16-17; Efesios 4:15
La Palabra del Señor a través de la doctrina apostólica nos forma.
A través de la alabanza y la adoración.
Salmos 100:4
A través del trabajo en el Servicio del Señor
Gálatas 5:13. Aplicación: En el centenario no solo celebramos… Nos preguntamos:
• ¿Estoy cumpliendo con mi asignación?
• ¿Estoy edificando el cuerpo?
• ¿Estoy aportando al crecimiento?
• ¿Trabajo el don que Dios me dio?
NUESTRO COMPROMISO. Estamos entrando en una nueva etapa.
Jeremías 29:11. Lo mejor está por venir.
Pero el crecimiento futuro depende de:
• Nuestra unidad.
• Nuestra perseverancia.
• Nuestro compromiso
• Nuestro trabajo en el servicio de la Obra del Señor.
• Nuestra fidelidad.
Dios nos ha extendido. Ahora debemos ensanchar nuestra tienda. “Arraigados y sobreedificados en Cristo” Colosenses 2:7, ¡hasta el día en que veamos cumplida plenamente nuestra esperanza!
Al concluir la Escuela Dominical se dio lectura a un hermoso y oportuno saludo apostólico, que llega en los difíciles momentos que atravesamos como sociedad la palabra de consuelo que nos envió dice: “Jehová te bendiga y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.” Números 6:24–26
Le ruego a Dios que los proteja, que los fortalezca en medio de cualquier prueba, que supla cada necesidad y que derrame sobre cada hogar bendición espiritual y también material… Vivimos en un mundo desafiante. Somos sorprendidos por lo que oímos y por lo que vemos, por lo que enfrentamos. A veces pareciera que los peligros aumentan cada día. ¿Qué nos corresponde a nosotros? ¡Orad a Dios!
No nos corresponde el temor, ni la desesperanza, ni la angustia permanente. Nuestra esperanza va más allá de esta vida. Nuestra mirada está puesta en la promesa eterna: ¡hasta el día en que veamos cumplida plenamente nuestra esperanza!
Publicado por Temas Doctrinales




