Mensaje Apostólico 12 de junio de 2022

Lectura del Mensaje Apostólico Domingo 12 de junio de 2022 por el ministro de la Iglesia del Señor P.E. Rogelio Rojas desde el templo ubicado en San Salvador, El Salvador, Centroamérica.

La paz y gracia del Señor Jesucristo sea con toda la santa iglesia del Señor, la vida y supervivencia de la Iglesia, en diferentes épocas o etapas de su historia, ha contado con múltiples pruebas con fuertes barreras, con gigantescos obstáculos y conforme el tiempo pasa, va siendo cada vez, más y más grandes, no obstante, somos un pueblo de fe ¿Qué significa ser un pueblo de fe? Que creemos, confiamos y esperamos en Dios, por lo tanto, nuestro camino sigue adelante.

La fe es muy diferente al fanatismo, el fanatismo es basado en dogmatismos, lo cual ni se razona ni se cuestiona, no acepta críticas, discrimina todo lo diferente, una condición humana en la que se hace y se procede sin compresión, y en todas las ocasiones y en todos los caminos y todas las líneas a las cuales va llevando el fanatismo, es a la violencia, porque no permite que otros difieran y sea distintos.

Nosotros no buscamos imponer nuestras creencias o nuestras convicciones al mundo exigiendo a través de manifestaciones, plantones o mítines, que se nos acepte o reconozca ¡Jamás! Porque en nosotros existe la fe de Dios, la fe de Dios nos enseña a creer en él, Jamás, Jamás dudaremos que hay un Dios que hizo todas las cosas, el universo, este mundo y aun nos formo a nosotros mismos, jamás renegaremos de su amor, jamás dejaremos nosotros de creer en nuestro Dios, es lo único que tenemos y fuera de él nada más deseamos.

Nuestro Dios esta en los cielos, es un Dios espíritu, es un Dios verdadero, es un Dios justo, el que conoce a Dios y vive en la fe de Dios, confía en él, desde el principio hasta el final, por ello ponemos en el toda nuestra confianza, porque el es el juez justo, el es Dios justo y por eso esperamos en él, pero nosotros somos un pueblo de Dios, que tenemos la fe de Dios, y decimos, si me has postrado en cama, tu me puedes levantar cuando tú quieras y siempre te pediré, levántame de mi enfermedad, si tu quieres, tu lo puedes hacer, si tu quieres que así llegue mi muerte, yo lo acepto porque tengo tu fe y tu fe me enseña a saber, que la muerte es una transición a otra vida, no es mi final y vemos como la muerte entonces se convierte en un galardón para mí, pues empieza realmente de vida, cuando ella llega, en esa esperanza que yo siempre tuve en mi carne, de algún día ir a morar contigo por toda la eternidad.

Mensaje Apostólico 12 de junio de 2022
Mensaje Apostólico 12 de junio de 2022

¿Qué sigue ahora? Continuar nuestro pelegrinar hermanos, seguiremos adelante sin detenernos, adelante sin parar, van a ser días, semanas, meses difíciles ¡Si! muy duros ¿Hay que escondernos? Jamás, jamás ¿Hay que irnos lejos a las montañas? ¡No! Nuestras obras, nuestros hechos, nuestra conducta tienen que seguir brillando en medio de la sociedad, que, aunque unos hayan maldecido, Dios se encargara de mandar bendición, ¿Qué hacemos? Hacemos manifestaciones, rompemos vidrios, jamás, no es la conducta de una persona que tiene la verdadera fe de Dios.

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