Inicio del Año Nuevo Espiritual, Primero de Agosto 2022

Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad La Luz del Mundo NAASÓN JOAQUÍN GARCÍA SIERVO DE DIOS POR SU BENDITA VOLUNTAD Y APÓSTOL DE MI SEÑOR JESUCRISTO POR SU AMOR INFINITO.

Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García Los Ángeles, CA., a 1 de agosto de 2022.

A la Iglesia bendita del Señor, que se levanta imponente en todos los países del mundo, sustentada por la fuerza de Dios y el amor de Jesucristo, multiplicándose cada día, no importando vuestras penalidades, por la maravillosa semilla del Evangelio de Salvación.

La paz bendita de Dios, y la Gracia y misericordia del Señor Jesús, habiten en cada uno de vuestros fieles corazones:

Hay un hermoso MISTERIO encerrado en la discreción de la sabiduría divina, que permite conocer el AMOR de Dios, derramado en abundancia a DOS PUEBLOS, en el momento más grandioso de su Plan de Salvación.

UNO elegido al principio de su contacto humano; y OTRO levantado en el momento preciso, en los tiempos marcados para la Gran Salvación.

No obstante, consideró momentos grandiosos, llenos de maravillas portentosas y con bellas demostraciones de amor, para AMBOS, con las mismas cualidades y bendiciones para su REDENCIÓN, dentro del misterio sagrado profetizado, aunque UNO prefirió no tomarlo en el momento indicado, desdeñando la invitación a ser cubierto por alas majestuosas y protectoras de JESUCRISTO, quedando imposibilitado de disfrutar sus beneficios…

Abriendo la puerta para que llegara el OTRO pueblo, sediento de beber el agua de la sabiduría de Dios, de disfrutar sus poderes y su gran amor, para que de inmediato tomaran la BENDICIÓN de servir al ÚNICO DIOS VERDADERO.

Romanos 9:25: “Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. 26 y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente.”

La profecía traída por Dios a través de sus profetas, entre ellos Oseas, anticipa la formación de dos pueblos, UNO considerado por el honor de iniciar como receptores privilegiados de los misterios y bendiciones de Dios; el OTRO, considerado NO amado -según la percepción del mundo; pero para Dios, visto como un pueblo especial-, llegaba con todo su amor para servir a Dios, a tal grado que Él los distinguió haciéndolos sus HIJOS, cuando el primer pueblo no lo había logrado.